El balance, en cifras
- El riesgo absoluto con THR combinada de larga duración es pequeño.
- La THR de estrógeno solo (mujeres histerectomizadas) no mostró aumento — incluso reducción.
- Factores de mayor peso: alcohol, sobrepeso, sedentarismo, historia familiar.
- El tipo de progestágeno importa: la micronizada parece más segura que las sintéticas.
- Decisión individual con una médica que sepa dimensionar el riesgo absoluto.
Es la pregunta que para muchas mujeres define toda la conversación sobre THR. Y tiene respuesta — pero la respuesta requiere distinguir entre el titular (el riesgo aumentó), el matiz (cuánto, en quién, con qué fármaco) y el contexto (riesgo absoluto vs. riesgo relativo).
1. El número que importa: riesgo absoluto
El WHI 2002 mostró, en mujeres con CEE oral + MPA durante una media de 5,6 años, aproximadamente 8 casos adicionales de cáncer de mama por cada 10.000 mujeres-año. Ese número se tradujo periodísticamente como “26% más cáncer”. La diferencia entre “8 casos extra por 10.000” y “26% más” es enorme cuando una mujer está decidiendo qué hacer.
“Comunicar riesgo relativo sin contextualizar el absoluto es matemáticamente exacto y clínicamente engañoso.”— JoAnn Manson, Harvard / WHI follow-up
2. El estrógeno solo cuenta otra historia
El brazo de estrógeno solo del WHI (CEE en mujeres histerectomizadas) no mostró aumento del cáncer de mama. Análisis posteriores sugieren incluso una reducción en algunas subgrupos. Esto es importante: significa que la asociación de mayor riesgo es con la combinación, no con el estrógeno en sí.
3. El tipo de progestágeno cambia el cuadro
Las primeras señales — y datos posteriores de cohortes europeas (E3N, EPIC) — sugieren que la progesterona micronizada tiene un perfil de riesgo de mama mejor que las progestinas sintéticas usadas en WHI (MPA, norgestrel).
Diferencias progestágeno → riesgo de mama (señal de cohortes)
- MPA / progestinas sintéticas: aumento documentado en WHI y otras cohortes.
- Progesterona micronizada: cohortes francesas (Fournier 2008) sugieren riesgo igual o solo ligeramente elevado frente a no usuarias.
- Dydrogesterona (Femoston, Duphaston): perfil intermedio, ampliamente usada en Europa.
- Estrógeno solo (mujeres histerectomizadas): sin aumento documentado.
4. Factores de riesgo de mama que pesan más que la THR moderna
Una conversación honesta sobre THR y mama tiene que poner el riesgo de la terapia en su contexto. Los factores con asociación robusta — y generalmente mayores en magnitud — son:
- Consumo de alcohol sostenido (incluso moderado).
- Sobrepeso/obesidad postmenopáusica (tejido adiposo es fuente endógena de estradiol).
- Sedentarismo.
- Densidad mamaria alta en mamografías.
- Historia familiar y mutaciones BRCA1/BRCA2.
- Tabaquismo.
- Nuliparidad y maternidad tardía (factores no modificables).
5. Cuándo NO usar THR por riesgo de mama
Las contraindicaciones más claras son: cáncer de mama actual o reciente, historia personal de cáncer de mama (decisión individualizada, frecuentemente desaconsejada), y mutaciones BRCA con riesgo muy elevado (decisión multidisciplinaria). Para mujeres con historia familiar de mama sin mutación documentada, la decisión es individual, no automática.
6. Vigilancia razonable durante THR
- Mamografía según guía nacional (típicamente bienal entre 50-69; antes si hay factores).
- Densidad mamaria registrada — modifica el riesgo y la sensibilidad mamográfica.
- Autoexamen y exploración clínica: complemento, no sustituto.
- Ecografía complementaria en mamas densas, según protocolo.
- Reevaluación anual del balance riesgo/beneficio.
Cómo Longeva piensa este tema
No minimizamos. Hay riesgo, y para algunas mujeres es decisivo. Pero tampoco amplificamos. El riesgo absoluto suele ser pequeño y, frecuentemente, menor que el de ignorar los demás factores. La conversación que vale es individual, con datos reales — no con titulares heredados de 2002.
— Decisión informada, no decisión asustada. Esa es la diferencia.