Tres tipos de contraindicación
- Absoluta: la THR sistémica no debe iniciarse. Suelen ser pocas condiciones, bien definidas.
- Relativa: requiere evaluación individual; muchas veces se puede usar con precaución.
- Precaución: no es prohibición. Solo decisión más cuidadosa.
- El estrógeno vaginal local tiene perfil de seguridad propio, mucho más amplio.
- Una segunda opinión con médica certificada en menopausia puede cambiar el “no” cultural.
“No puedes tomar hormonas” es probablemente la frase más repetida — y más sobre-aplicada — en consultas latinas y españolas. Hay contraindicaciones reales, importantes, no negociables. Pero también hay muchas “contraindicaciones culturales” que no se sostienen al revisar las guías actuales.
Contraindicaciones absolutas (THR sistémica)
En estas situaciones, la THR sistémica (oral, transdérmica) no debe iniciarse. El estrógeno vaginal local puede seguir siendo opción en algunas.
- Cáncer de mama actual o reciente (algunas excepciones individualizadas, sobre todo para síntomas urogenitales locales).
- Cáncer endometrial activo o reciente, no tratado.
- Sangrado vaginal sin diagnóstico: hay que estudiarlo primero.
- Enfermedad hepática activa grave.
- Tromboembolismo venoso activo o accidente cerebrovascular reciente.
- Cardiopatía isquémica reciente.
- Embarazo.
- Tumor estrógeno-dependiente activo no tratado.
Contraindicaciones relativas (decisión individual)
Estas requieren evaluación detallada y, frecuentemente, una segunda opinión. No son automáticamente prohibitivas:
- Historia familiar fuerte de cáncer de mama sin mutación BRCA documentada.
- Historia personal de tromboembolismo antiguo, especialmente si era provocado (cirugía, embarazo, anticonceptivos orales).
- Migrañas con aura: estrógeno transdérmico suele ser preferible al oral.
- Hipertensión arterial no controlada.
- Diabetes con mal control.
- Endometriosis activa o severa.
- Fibromas grandes sintomáticos.
- Enfermedad de la vesícula activa (estrógeno oral aumenta el riesgo; transdérmico menos).
“Lo que se llamó contraindicación durante veinte años, hoy es ‘decisión individualizada con vía transdérmica preferente’.”— Dr. JoAnn Pinkerton
Lo que NO es contraindicación (aunque te lo digan)
Estas son las objeciones que más comúnmente se aplican mal:
Mitos comunes en consulta
- “Eres muy joven”: no. La perimenopausia con síntomas es indicación, no exclusión.
- “Eres demasiado mayor”: el inicio tras 60 requiere más cuidado, pero no es automáticamente excluyente.
- “Tienes fibroma”: depende del tamaño, síntomas y monitorización. No es prohibición automática.
- “Tu mamá tuvo cáncer de mama”: requiere evaluación, no prohibición automática.
- “Tienes migrañas”: con aura, transdérmico preferente; sin aura, suele ser compatible.
- “Tomaste anticonceptivos antes”: irrelevante para la decisión actual.
El caso especial: estrógeno vaginal local
El estrógeno vaginal local (cremas de estradiol o estriol, anillos, óvulos) tiene un perfil de seguridad mucho más amplio que la THR sistémica. Su absorción sistémica es muy baja y, según las guías de The Menopause Society, suele poder usarse incluso en mujeres con historia personal de cáncer de mama, en consulta con su oncóloga. Es la intervención más subutilizada para síndrome genitourinario.
Si te dijeron que “no puedes”
Pide una segunda opinión con una médica certificada en menopausia. En LATAM y España, la diferencia entre la práctica con formación específica y la práctica general es significativa. Muchas mujeres que viven con la idea de “no puedo tomar nada” descubren, en una segunda consulta, que sí tienen opciones — sistémicas, locales, no hormonales o combinadas.
— “Contraindicado” no siempre quiere decir “contraindicado”. Quiere decir, muchas veces, “depende de quién mire el caso”.