Lo que importa de la testosterona femenina
- Las mujeres producen testosterona en ovarios y suprarrenales — cae con la edad.
- Disfunción del deseo sexual con malestar (HSDD): indicación más clara.
- Beneficios reportados: libido, energía, ánimo, masa muscular.
- Disponibilidad variable: regulación distinta por país.
- Requiere monitorización clínica y dosis fisiológica, no atlética.
De todas las hormonas que se ven afectadas en la transición menopáusica, la testosterona es la que más mujeres ignoran que poseen, y la que menos médicas prescriben — pese a que su indicación más clara, la disfunción del deseo sexual con malestar (HSDD), está reconocida por The Menopause Society y otras sociedades internacionales.
Por qué la testosterona femenina importa
Los ovarios y las glándulas suprarrenales producen testosterona. Los niveles caen gradualmente desde los 30, y la menopausia (especialmente quirúrgica) los reduce más. La testosterona influye en libido, energía, masa muscular, densidad ósea, ánimo y bienestar general.
“La testosterona es la hormona femenina más subprescrita. No porque no haya evidencia — sino porque la conversación cultural sigue tratándola como ‘hormona masculina’.”— Dr. Susan Davis, Monash University
Indicación con mayor evidencia: HSDD
El trastorno del deseo sexual hipoactivo (HSDD) — caída clínicamente significativa de libido que causa malestar — es la indicación más respaldada. Múltiples ensayos controlados han mostrado mejora en deseo, satisfacción y energía con dosis fisiológicas.
Cuándo se considera testosterona
- Caída de libido sostenida que causa malestar personal.
- Otros aspectos de la THR ya optimizados (estradiol, progesterona).
- Sin contraindicación absoluta (cáncer de mama hormonosensible activo).
- Disposición a monitorizar niveles y efectos.
Cómo se administra
Lo más común son geles transdérmicos a dosis bajas. No existe una formulación específicamente aprobada para mujeres en muchos países, lo que obliga a usar formulaciones masculinas en dosis fraccionadas o farmacia magistral (con todos los matices que eso implica).
- Gel transdérmico: dosis típica 5-10% de la masculina.
- Crema magistral: en algunos países, con dosis individualizada.
- Inyectable: poco usado en mujeres por riesgo de niveles supra-fisiológicos.
- Pellets: no recomendados por la mayoría de sociedades — riesgo alto de niveles supra-fisiológicos.
Efectos secundarios potenciales
Casi todos son dosis-dependientes:
- Acné leve.
- Aumento de vello facial fino.
- Cambios en la voz (raro, dosis altas).
- Crecimiento del clítoris (raro, dosis altas).
- Cambios de ánimo (raros, mejorables ajustando dosis).
En dosis fisiológicas correctamente monitorizadas, la mayoría de estos efectos son raros o leves. Si aparecen, son reversibles ajustando dosis.
Cuándo NO usar testosterona
- Cáncer de mama hormonosensible activo.
- Acné severo activo.
- Embarazo o intención de embarazo.
- Niveles ya elevados (medirlos antes de iniciar).
- Sin queja clínica clara de HSDD — no se prescribe “por moda”.
Lo que sí pides en consulta
Si crees que la testosterona podría ayudarte, pide: (1) historia detallada de tu libido y otras hormonas, (2) testosterona total y libre, SHBG, DHEAS basales, (3) conversación con médica formada en menopausia que prescriba esta hormona. Si te dicen “no se da a mujeres”, es señal de no estar al día con la evidencia 2024-2026.
— No es una hormona “de hombres”. Es una hormona humana, que las mujeres también necesitan.